domingo, 19 de enero de 2014

ALHAMBRA - EL PLACER DE UN EUROGAME BIEN HECHO - 17/01/2014


El pasado viernes (cómo no), tras jugar una desastrosa partida para algunos y un paseo para otros al Risk Star Wars, decidimos relajar nuestras mentes con el Alhambra a sugerencia de Antonio y aceptación popular de los allí presentes, Ramón y yo.

Y es que hay que reconocerlo, es un juego bien hecho, sin complicaciones, rapidito, no ocupa mucho... en fin una maravilla. La verdad es que no sé cómo no lo jugamos más. A veces nos empeñamos en juegos con un montón de reglas (que luego se olvidan de aplicar), con un montón de texto que leer o en los que cada jugador emplea un montón de tiempo en jugar. El Alhambra es todo lo contrario. 

No tiene texto que leer, ni en las cartas ni en el tablero. Cada jugador juega muy rápido, no más de 30 segundos (bueno Antonio más pero le dejamos) y con apenas cuatro reglas que aprenderse. 

Es perfecto para iniciarse en los juegos de mesa, un básico de la ludoteca de cualquier persona. Un perfecto regalo para cualquier edad. ¿Se nota que me gusta eh?

¿Quieres saber de qué va?

El objetivo es sumar más puntos que tus adversarios a la vez que vas construyendo una Alhambra a base de comprar piezas de diferentes colores y unirlas entre sí de forma parecida al Carcassonne, pero con alguna regla más. 

Aquí puedes ver mi Alhambra al final del juego...


Colocación inicial (5 minutos):

En medio de la mesa se colocan cuatro piezas que están a la venta, cada una colocada en una casilla de un color (amarillo, azul, verde y naranja) y se reparten a cada jugador cartas por valor mayor de 21 puntos de niero. Estas cartas representan dinero de cuatro colores diferentes (amarillo, azul, verde y naranja). También se colocan cuatro cartas de dinero boca arriba en medio de la mesa. 


En el mazo de cartas de dinero se meten como a 1/3 del mazo y a 2/3 del mazo, unas cartas especiales que indican que en ese momento se hará un recuento. 


Y ya está, en poco más de 5 minutos está montado.

Mecánica:

Y ahora la mecánica, que como os digo es de lo más sencilla. En tu turno puedes hacer una de estas dos cosas; o comprar una ficha y añadirla a tu Alhambra o coger dinero. Cuando coges cartas de dinero, o bien coges una carta de cualquier valor (hay hasta de 9) o bien varias cartas que juntas no sumen 5.

Evidentemente, cuando coges cartas del centro, se van reponiendo con las del mazo y cuando compras una ficha, también se repone.

Y ya está, no tiene más mecánica. Salvo que seas idiota perdido, cualquiera puede jugar!

Las piezas llevan impreso un número que es la cantidad de dinero (suma de los números de las cartas) que has de pagar. Si te pasas, no hay cambio y pasas turno, pero si pagas exacto, puedes volver a jugar (comprar carta o dinero). Las hay de 6 colores, Azul, Rojo, Marrón, Blanco, Verde y Morado, ordenados por importancia. Las azules son las que menos puntos dan y las moradas las que más.


Colocación de las fichas:

Si te fijas algunas fichas tienen un borde negro, esa es la muralla exterior. Como en el Carcassonne, no puedes colocar un lado con muralla al lado de un lado sin muralla y viceversa. Además, cuando tienes que colocar una ficha en tu Alhambra, no puedes girarla, debe colocarse en la posición natural en la que se ve; es decir con el número abajo a la derecha.

Así que hay que tener muy en cuenta qué dinero coger, cuándo comprar las fichas y qué ficha comprar. Si alguna no te encaja o se la quieres quitar a otro jugador para que no se haga más puntos, la puedes dejar aparte, en una tarjeta que tienen todos los jugadores y utilizar posteriormente un turno completo para colocarla en tu Alhambra en lugar de comprar fichas o dinero.



Tarjeta de reserva de fichas y consulta de puntuación


Puntuación y final del juego:

Antes hemos visto que se añaden dos cartas especiales en medio del mazo.


Cuando sale una de esas cartas, se puntúa. Luego hay dos interrupciones del juego para puntuar.

Primero se mira quién tiene más fichas azules en su Alhambra y si hay solo un jugador que tiene el mayor número de fichas de ese color, se lleva los puntos correspondientes a los azules según una tabla que todos los jugadores tienen en la tarjeta de reserva de fichas y que coincide con las cartas. Si hay más de uno, se reparten los puntos.

Y así se continúa con las rojas y demás hasta las moradas, que al final del juego pueden proporcionar a un único jugador, hasta 20 puntos. Considerando que una partida puede llegar de media a los 90 - 100 puntos, representa la 1/5 parte!!

En cada una de las puntuaciones también se puntúa la muralla exterior de la Alhambra. Se suman los segmentos negros consecutivos exteriores de las fichas. Es posible que tengas varios segmentos consecutivos pero separados entre sí. Solo cuenta el más largo.

La muralla exterior puede llegar a sumar alrededor de 15 puntos, así que también es muy importante.

Como veis todo se basa en vigilar qué fichas están colocando los demás en su Alhambra y comprar las adecuadas para que te encajen en la tuya.

El juego termina cuando ya no se pueden poner más fichas en las casillas centrales, momento en el cual se hace el tercer recuento en función de la tabla C de la tarjeta de reserva de fichas.

Y poco más, el resto es ponerte a jugar y disfrutar, como hicimos nosotros anoche...

La partida de este viernes estuvo muy bien, rápida e intensa hasta el final. Antonio ganó por tan solo 3 puntos a Ramón y yo a 30 de ellos. Otro desastre más para la colección. Así quedó su Alhambra...


Como se puede "adivinar" porque no se ve un carajo, la muralla exterior de Antonio era de 19 segmentos, todo un récord. Realmente ganó por la muralla.

Felicidades Antonio.

Hasta otra!

Salu2
Mario




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