sábado, 1 de junio de 2013

NAUFRAGIO PARA TRES - 31/05/13

Este viernes, ante la ausencia de Nino que se nos ha ido a Camboya y Antonio que estaba dando botes frente a los Maiden, y la expectación producida por mi anterior entrada; Ramón, Ana y yo nos emplazamos para jugar una partida (su primera partida) a este fantástico juegazo. Ramón estaba muy "hypeado" con la mecánica y estética del juego y tenía muchas ganas de jugar. Ana, sin embargo, se dejaba llevar, pero como buena jugona, aceptó de buen grado aprender las reglas de otro juego.

Tras una larga explicación de las reglas, interrumpida por constantes viajes a la cocina para ver si el bizcocho que estaba haciendo Ana no ardía, comenzamos la partida; como ya dije antes, con gran expectación.


Aquí podéis apreciar el temporizador con forma de huevo verde que me saboteó constantemente la explicación de la partida y los posavasos a juego con la temática.

Empezamos con el reparto de personajes, que esta vez fue al azar. A mí me tocó el pescador Daniel Defoe, cuya habilidad es precisamente pescar más fichas que los demás. Ana recibió a Johanna Wagner, una cazadora aficionada que tenía más facilidad que ninguno para volver de las exploraciones. Y Ramón se metió en la piel de Jean François de la Rocque, personaje con la suerte a su favor (afortunado).





Comencé siendo el jugador inicial y nada más empezar ya se veía claro que no íbamos a jugar de manera muy cooperativa. Ya me había encargado yo anteriormente de caldear el ambiente y sugerir que salir de la Isla era muy fácil, así que lo importante era sobrevivir y pillar fichas con puntos de victoria. En la primera ronda Ana fue a su puñetera bola, se fue de marcha a explorar consiguiendo mogollón de víveres y descansando tras la faena, mientras Ramón y yo comenzamos a construir cosas en el campamento y para colmo nos cae un terremoto que nos dejó con 0 de energía y una lesión a cada uno.

Con este panorama seguimos jugando y, hacia la mitad de la partida, Ana ya se había hecho con el catalejo y el cuaderno del capitán y seguía fresca como una rosa. Yo tenía una pistola con 5 tiros que aún no había utilizado y Ramón se había ido de caza 3 veces sin conseguir traer nada respetable. Un desastre.

El tiempo nos acompañaba oscilando entre nubecillas y un poco de sol, por lo que me aventuré a mi primer escarceo por la isla, acabando con 1 de energía y 2 lesiones. Ana estaba hecha polvo con 0 de energía y Ramón recuperado con 5 de vida.

Menos mal que me hicieron algo de caso y conseguí convencerles que contruir el refugio es muy útil. Así que, con un poco de ayuda, energía y algunos maderos ya teníamos el refugio de nivel 3 que nos permitía descansar plácidamente. Sin embargo sufríamos mucha hambre y frío ya que ni siquiera intentamos encender la hoguera.


El hambre era lo peor, no había manera de conseguir comida, excepto víveres que no nos atrevíamos a coger. Ramón no conseguía cazar nada y yo, a fuerza de tanto ir a pescar, conseguí que me picara una medusa.



Fue entonces cuando se desató la debacle. NOS HABIAMOS OLVIDADO DE LA COMIDA, así que tuvimos que sufrir las consecuencias; es decir, 2 lesiones y pérdida de 1 energía, que en mi caso, supusieron 3 lesiones.


Y entonces, la avaricia se apoderó de Ana que, ante el asombro de Ramón y yo, decidió pasar de todo y pillarse una ficha de victoria. En ese momento la partida dio un vuelco pues de repente todo daba igual excepto pillar fichas. Y eso que no llevábamos ni dos casillas del track verde!!


Para colmo de males y, cachondeo máximo del personal, llegaron unos restos del naufragio muy curiosos. Teníamos que escoger entre las joyas y el oro, la biblia, las tribus salvajes, la tinta, una vela y unas conservas. Como me tocaba a mí escogí el oro y las joyas ya que no llevaba ni un miserable punto, pensando que los demás cogerían la biblia porque si no nos iba a dar pero bien.


Le tocaba a Ana escoger. Estaba todo claro, ella cogería la Biblia, ya que a Ramón le importaba un bledo no cogerla pues podía asumir perfectamente dos lesiones. Pero Ana y yo teníamos dos secuelas, por lo que estaba claro. PERO VA LA TIA Y COGE LA TINTA. EGOISTAAAAAAAAA!!!!

Aquí os dejo el lamentable estado en el que nos quedamos todos por no coger la Biblia.




En fin, la partida se precipitaba a su final y la cosa no pintaba nada bien. Nos faltaban 3 cartas de evento para terminar, pero ya estábamos en el track rojo, el del mazo corazón. Era todo o nada. Había que ir de exploración como fuera. Pero tuvimos muy mala suerte. Nos salió el Volcán y tuvimos que regresar al campamento precipitadamente, además de que no podríamos llegar en el siguiente turno. Por tanto nos la jugábamos con la última carta de evento.

Y aquí la última carta de evento...


SORPRESA!!!, HABIAMOS PERDIDO!!

Esta carta es de las pocas que no tienen condiciones de victoria, así que dimos la partida por perdida. Eso sí, Ramón se permitió el lujo de explorar el lago hundido "por ver qué pasaba" mientras los demás sufríamos lesiones y secuelas por doquier.

Así quedaron nuestros cuerpos finalmente.




Hoy, releyendo las reglas, he visto que Ana estaba muerta ya que tiene 4 secuelas, pero en ese momento, poco importaba, la verdad. Ana y Ramón tenían más de 30 puntos (no recuerdo cuantos) y yo no llegaba a 20. En fin, tras unas 2 horas y media de partida con varias interrupciones por parte de las infantes de la casa, dimos por cerrada la sesión.


Una vez más debo decir que la experiencia me encantó. Es muuuuucho más difícil jugar con 3 jugadores que con 2 jugadores. No hay casi comida, o al menos nosotros no la conseguíamos fácilmente. Eso sí, también hay mucha más interacción y diversión.

A todos nos gustó mucho la experiencia, yo diría que sobre todo a Ramón. La primera partida siempre impresiona. Yo, que ya llevo 4 partidas, aún me sigue sorprendiendo y debo decir, que salvo un par de cartas, todas las aventuras han sido muy diferentes y en todas ha habido que tomar decisiones "in extremis", manteniendo la tensión hasta el último momento. 

Lo más chulo del juego, es las posibilidades de expansión que tiene. Ayer, según me acostaba, la cabeza daba vueltas a numerosas aventuras que se podrían crear. Desde luego Alberto Corral ha creado "un monstruo", je je je. Estaremos atentos a las posibles expansiones...

Antonio, tenemos que jugarlo contigo.

Nino, si me lees desde Camboya, este juego hay que jugarlo contigo. Eso sí, no sé si volveremos a ser amigos, pero estoy deseando que vuelvas de vacaciones por aquí, je je je.

Un abrazo desde España, amigo!

Salu2
Mario

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