domingo, 21 de junio de 2015

14º Campeonato Nacional de Catán - 21/06/2015


El pasado 20 de Junio se celebró el 14º Campeonato Nacional de Catán organizado por Devir en el Hotel Chamartín de Madrid al igual que el año pasado.

Esta vez iba de reserva, así que me planté bien prontito (09:10) en la cola de inscripción para tener la oportunidad de entrar. Como en anteriores ocasiones había mucha gente y un poco de follón alrededor de la mesa que, a las 09:30 empezó a chequear uno por uno a los jugadores.



Antes de empezar el chequeo se hizo una lista de reservas a la cual me apunté, pero luego me borré pues al parecer ya constaba como reserva. En fin, que tenía plaza.

A eso de las 10:30 entramos en la sala donde había 41 mesas, por tanto espacio para 164 personas. Curiosamente asistimos 164 personas. A continuación se repartieron a los jugadores en las mesas al azar. Tras una laaaaaaaarga espera, comenzamos la primera partida a eso de las 11:10.



Una vez más quiero dejar constancia de que el sistema se puede mejorar. Sugiero encarecidamente que, una vez te registres te den ya la mesa en la que vas y voy más allá, una vez te confirmen plaza que te coloquen en una mesa. De este modo sería llegar, te sientas en tu mesa y listo.

Sí, es verdad, ¿qué pasa con los reservas? ¿y si falta alguien? Bueno, pues ya te digo yo que no falta tanta gente. Se rellenan los huecos que falten con los reservas y listo.

En fin, es solo una sugerencia. La verdad es que en el torneo del día siguiente, el de Carcassonne, lo hicieron de otra forma mucho más ágil que explicaré en la siguiente reseña.

En fin, que a eso de las 11:10, sentado en la mesa 9, comencé mi primera partida. 

Antes de empezar aclararon que para agilizar la partida se empezaría con un pueblo y una ciudad, cobrando un solo recurso de los campos adyacentes a la ciudad antes de empezar. 

El tablero escogido por Devir era el de la final del año pasado:


Para la ocasión me llevé de nuevo mis fichas especiales de Catán, de las cuales tienes una amplia reseña aquí. En esta ocasión, al igual que el año pasado escogí llevarme a los Egipcios que parece que me traen suerte, aunque como se verá no fue así (esto me suena del año pasado).


Y aquí una foto de mis primeros contrincantes, a destacar Ernesto, un pequeño / gran jugador al cual no le dimos tregua la verdad. Pero da gusto ver cómo este juego es apto para cualquier edad. Un saludo para Ernesto, seguro que será un gran jugador en el futuro. Además venía de lejos, creo recordar que de Almería, así que, mucho mérito.


Aquí os dejo la colocación inicial. El primer jugador fue Enrique con el color blanco, luego Oscar con el azul, después yo con el naranja y por último Ernesto con el rojo.


Y aquí el resultado final:


Enrique (blanco) 10 puntos
Mario (naranja) y Oscar (azul) 7 puntos
Ernesto (rojo) 5 puntos

Bueno, no empezaba demasiado mal. No había ganado pero tampoco ha sido un desastre. Los egipcios se portaron bien.

Después de la primera partida de aproximadamente 50 minutos de duración me dediqué a pasear por la sala a ver los regalos y trofeos que estaban expuestos en una mesa adyacente ya que, como no había tiempo límite para terminar la partida, la cosa podía tardar, como así fue.

Según explicaron, tras 3 rondas se clasificarían 16 personas, todas las cuales recibirían un regalo. Allí había de todo.

Unas cuantas copias de Catán Piratas y Exploradores, Catán Historias Los Colonos de América, Catán edición de viaje (este no lo había visto nunca), Catán Egipto, Catán Star Trek y varios planos del Catán de Mallorca.






Y también los cuatro trofeos para los ganadores. Muy currados la verdad. Consistían en un cubo con las materias primas en cada cara, el puesto del jugador y una inscripción con el nombre del torneo. Todo un trofeo.


Y tras la visita a los premios, la última mesa se resistía a terminar...


Bueno, finalmente, a las 12:30 acabó y vuelta a empezar con el reparto de mesas. Al tratarse de un campeonato suizo los mejores jugadores jugarían con los mejores, de forma que como yo había quedado segundo con 7 puntos, me tocaría por mitad de la sala.


Toma ya, justo en el medio. Bueno, pues allí me fui a conocer a mis nuevos contrincantes. Se me olvidó hacer foto, así que solo deciros que jugué con uno de los finalistas del año pasado, un hombre de mediana edad (un poco mayor que yo) llamado Antonio.

Esta segunda partida se jugó con el siguiente mapa, bastante curioso, por cierto.


Como se puede apreciar, la clave estaba en el trigo, así que la colocación y el puesto de inicio parecía importante. Aquí os dejo la colocación inicial y final.


En esta partida Antonio no quería soltar el color naranja, así que mis fichas de los Egipcios se quedaron en su caja. Me tocó en tercer lugar con el color blanco. Conseguí un lugar muy próximo al puerto de trigo, esa era mi estrategia, todo pintaba bien.

Aquí os dejo la situación final y resultado.


Jugador 1 - Roberto (azul) - 7 puntos
Jugador 2 - Jose (rojo) - 10 puntos
Jugador 3 - Mario (blanco) - 6 puntos
Jugador 4 - Antonio (naranja) - 8 puntos

Como se puede observar toda mi estrategia se fue al garete ya que Jose (rojo) en una sola jugada sacó la construcción de carreteras y construyó el poblado en el puerto de trigo, dejándome encerrado y con pocas posibilidades.

Bueno, tras 55 minutos de partida ya estaba listo para ir a casa. No me clasificaba ni de coña. Es imposible si no ganas al menos dos partidas.

Tras otra larga espera, comenzamos la tercera partida a las 14:00, la cosa iba para largo. En esta ocasión se jugaba de manera "compensada" es decir, uno de los mejores con uno de los peores y dos clasificados en medio de la tabla. ¿Dónde está la compensación? Yo la verdad no la veo, pero bueno.


Esta última partida, que para mí fue la más interesante, se jugó con el siguiente mapa correspondiente a la final del mundial de 2014:


Aquí sí puedo mostraros a mis contrincantes. De todos ellos conocía a Cristina, con la que también jugué el año pasado.


Aquí no tengo la colocación inicial, solo la el resultado:


Esta partida fue muy emocionante pues jugaba contra Jorge, que si ganaba esta partida quedaba clasificado casi seguro.

Debo decir que yo me puse muy pronto a la cabeza con 8 puntos. El 9 no paraba de salir y me forré a cartas. De hecho, si no me hubieran salido tantos 7 hubiera ganado de calle. Una de las veces llegué a tener 16 cartas!!

Eso provocó que todos los demás jugadores se fueran a por mí, pero debo decir que Jorge recibió mucha ayuda, quizá demasiada debo añadir de otro jugador Alejandro, el cual hizo lo imposible porque ganara. En fin, cosas que pasan. ¿Jugaban juntos? Yo no lo sé y no lo puedo demostrar, pero lo cierto es que entre los dos y con ayuda un poco coaccionada de Cristina, consiguieron que no ganara, porque la partida se convirtió en eso, en que yo no ganara. Error mío por ponerme tan deprisa con 8 puntos y error mío el equivocarme con una estúpida carretera que, de haberla puesto hacia otro lugar hubiera ganado.

El resultado fue:

Jorge (blanco) - 11 puntos
Mario (naranja) - 8 puntos
Cristina (rojo) - 8 puntos
Alejandro (azul) - 7 puntos

Con un sabor agridulce por haber perdido pero con la sensación de haber ganado, a eso de las 15:00 esperamos a que acabaran todas las partidas y se dieran los resultados finales.

Jorge se clasificó con esta victoria en 11º lugar. Enhorabuena por él. A mí no mu hubiera servido para nada.

Yo quedé en un lamentable 119º puesto de 164 personas. Muy penoso la verdad.

Por cierto, se me olvidaba decir que en el transcurso de la tercera partida se repartieron unas galletas con los hexágonos de Catán. Un detalle fantástico por parte de Devir.





Y bueno, tras una rifa de algunos de los juegos utilizados y unas fichas e instrucciones firmadas por el creador del juego, me retiré a mi casita a eso de las 16:15 con un poco de hambre (me comí la galleta) y un poco desilusionado, pero contento de reencontrarme gente y haber pasado una mañana estupenda. A ver el año que viene si tengo más suerte!!

Muchas gracias a todos y enhorabuena a los premiados!! Hubo premio especial al último clasificado, todo un detalle por parte de Devir.

Por cierto, el ganador fue el valenciano David Rodríguez que representará a España en el torneo mundial. Mucha suerte!!

Salu2
Mario

3 comentarios:

  1. No hay torneo de Catán que no te deje una sensación de tongo. A mí me parece el peor juego para ir a torneos. No depende de ti y un poco de mala suerte te deja una hora aburrido en la silla.

    ¿Haber estado 7 horas allí y no haber ganado ni una partida te da ganas de repetir el año que viene? Yo ya he jugado algunos torneos a menor escala de Catán y han sido experiencias horribles.

    Seguro que el de Carcassonne fue mucho más entretenido.

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  2. Pues mira, coincido bastante contigo pero me gusta ir, no lo puedo evitar. Este año incluso hice un torneo clasificatorio y todo, cosa que repetiré el año que viene.

    El de Carcassonne fue más divertido pero porque es un juego más ágil. En breve la reseña.

    Gracias por leerme

    Salu2
    Mario

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  3. Cualquiera que haya jugado a estos juegos sabe que el azar es, en ocasiones, determinante para la victoria. Por supuesto, alguien que domine el juego no dará opción a alguien que no lo domine, pero el azar puede acabar con la estrategia de un plumazo...
    El Carcassonne es bastante más estratégico, porque al fin y al cabo solo hay azar en el robo de piezas de tablero, y si sabes jugar puedes aprovechar mejor tus oportunidades.

    Pero el objetivo es divertirse, y no tanto ganar, así que ¡a seguir con la diversión! ;)

    Saludos a todos.

    Miguel

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