lunes, 21 de enero de 2013

RUNE AGE - CATACLISMO - 18/01/2013



        Bueno, tal y como comenté en mi última entrada, tras el Zombicide jugamos al Rune Age. La partida de Zombicide acabó relativamente pronto y, aunque había división de opiniones sobre qué jugar, decidimos sacar el Rune Age. Ya tenemos la ampliación de Juramento y Yunque, pero como aún no controlamos bien el juego, decidimos no sacarla (la ampliación).

        Este juego es tremendamente difícil de dominar. Hemos jugado dos partidas y por fin podemos decir que ya no hacemos trampas "sin querer", por lo que lo lógico habría sido jugar nuevamente al escenario inicial  "El resurgir de los señores del dragón", sin embargo escogimos el escenario del Cataclismo.


        Al principio nos costó un poco entender las reglas, ya que son un tanto confusas, pero según se va jugando cobran sentido. La dificultad de entenderla está en que aparentemente los jugadores ganan si no es posible acabar el mazo de eventos; es decir, parece que el número de turnos está limitado, pero entonces, al jugar te das cuenta que las cartas descartadas vuelven al mazo de nuevo gracias a un enemigo que aparece hacia el final de la partida, con lo que, si no te lo cargas, pues no acaba nunca.

        El escenario es una auténtica pu...da. Básicamente consiste en aguantar los envites de las cartas de evento que van saliendo. La mayoría de ellas son enemigos que se quedan ahí mirándote desde el centro de la mesa sin que prácticamente puedas hacer nada, mientras aplican el efecto durante el tiempo que estén vivos. Y los efectos son muy divertidos: reducir a cuatro cartas las que puedes tener en tu mano, meter tres puntos de daño a tu reino cada turno si no le atacas o uno si le atacas y varios enemigos más, la mar de majos.

        En nuestra partida nos equivocamos todos de pleno. Como desconocíamos qué es lo que iba a pasar, empezamos a fortificar nuestro reino y no cogimos apenas guerreros ni dinero. Error grave. Tras dos cartas de evento ya las estábamos pasando canutas. Cómo veríamos la partida que tras la tercera carta de evento decidimos ampliar los puntos de daño de los reinos de 20 a 30 puntos.

        Los primeros que cayeron fueron los Elfos, tras los cuales aguantamos un par de turnos los demás y entonces fue cuando nos metieron cera de verdad. Salió un bicharraco que te metía 6 de daño más la influencia que controlas, así que a mí me cascaron 9 puntos, que hicieron que me quedara de espectador. mis pobres No Muertos perecieron sin apenas poder hacer nada.

        Por último cayeron los Humanos de manos de Ramón y finalmente Nino con los Uthuk no duró más de un turno. Así que la partida la ganó el juego. Felicidades a Edge!!

        En fin, que nos hemos picado que te pasas, al menos yo. Ya estoy deseando volver a jugar para cambiar mi estrategia y ver si soy capaz de resistir el mazo de eventos y cargarme a los enemigos salvajes que salen, ahora ya estoy prevenido, así que, venid a por mi!!

        ¿Y tú qué opinas? ¿Lo has jugado?

        Salu2
        Mario

1 comentario:

  1. Yo jugué una partidilla al escenario inicial y no me dejó malas sensaciones. No es el mejor Deck-Building de la historia, pero no estaba mal, la verdad.

    Lo que más me gustaba eran las diferencias entre las facciones.

    Un saludo!

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