domingo, 10 de junio de 2012

PILARES DE LA TIERRA - 08/06/2012

Este fin de semana decidimos abrir el Pilares de la Tierra recién adquirido. Bueno, llevaba algunas semanas esperando, pero por fin le llegó el turno. En esta ocasión nos reunimos Ana, Antonio, Ramón y yo. Nino no pudo venir, así que perfecto, ya que el juego era para 4 personas como máximo sin la expansión.
  
Ninguno sabíamos jugar, así que tocaba la tarea de leernos juntos el librillo de reglas, y digo librillo porque tiene solo 8 páginas, la primera es la portada y la siguiente hoja y media es de cómo preparar el tablero. Además hay que felicitar a Devir pues están MUY BIEN ESCRITAS. Por fin alguien ha pensado qué se encuentra una persona nada más abrir la caja.

Como he comentado, lo primero es colocar el tablero. Al principio parece muy complicado ya que la explicación es larga, pero os aseguro que es muy muy sencillito y sobre todo muy intuitivo.

El tablero tiene una calidad excepcional y tiene escritas en cada casilla un resumen de las acciones que hay que realizar en cada sitio y eso ayuda a dejar el librillo al lado en el transcurso de la partida. De hecho, solo lo utilizamos un par de veces para consultar un par de cartas.


El resto de materiales están muy bien, son todos de madera y eso siempre se agradece. Muy sencillos y prácticos, sin complicaciones.



El objetivo del juego es conseguir el mayor número de puntos de victoria al final de la sexta ronda, que es cuando se termina la catedral. El juego está muy bien ambientado y, una vez jugado por completo, he de decir que te mete de lleno en la construcción de la misma, comenzando con pocos recursos y acciones y terminando con una gran cantidad de opciones.

Básicamente es un juego de gestión de recursos y acciones. Me recuerda muchísimo al Agrícola y al Stone Age, pero con algo más de profundidad y temática que este último.

Cada jugador dispone de 7 trabajadores pequeños y uno grande, que vale por 5 pequeños. Con estos trabajadores se consiguen cartas que te dan recursos (metal, piedra, madera y grava). Hay que tener cuidado qué compras pues hay cartas que te dan más recursos por menos trabajadores y además, no puedes cambiar el trabajador grande; es decir, una vez usado ya está gastado.

Hay otro recurso muy importante en la partida que son las monedas de oro. Cada jugador empieza con una cantidad concreta de oro, compensándose las diferencias entre ser el primero o el último jugador. Si eres el primero tienes menos monedas. Las monedas de oro están indicadas en el tablero con un marcador por cada jugador; para mi gusto una muy buena idea, pues evita tener un montón de fichas danzando por la mesa.

Con las monedas de oro puedes comprar o contratar artesanos que son los que transforman los materiales en puntos de victoria. Cuanto más avanza la partida son más caros y requieren menos materiales para conseguir más puntos. Gestionarlos bien es el secreto del juego.


Todas estas cartas cambian cada ronda y las que sobran se dejan aparte. Por lo que, aunque se tiene una idea aproximada de qué puede salir, nunca estás seguro hasta que empieza la ronda.

Bueno, una vez colocados los trabajadores y adquirido las cartas, viene otra de las genialidades del juego. La colocación de los maestros constructores.

En esta fase, cada jugador coloca sus 3 maestros en una bolsa y el jugador inicial va sacando los jugadores de uno en uno. Saca el primero y lo coloca en una semicircuferencia del tablero que indica lo que cuesta ponerlo en alguna de las casillas del tablero. En estas casillas se consiguen cartas que te ayudan, se consiguen puntos directamente, se compran y vendes recursos, te permiten tener más trabajadores... en fin, varias opciones.

El primer maestro cuesta colocarlo 7 monedas de oro. Así que el propietario de dicho maestro decide si lo coloca, pagando 7 monedas o pasa, dejándolo en la semicircunferencia.


De esta forma, los jugadores que tienen la suerte de que les salga un maestro antes que a otro, tiene que pagar más por él, o si no tiene dinero lo deja ahí. Cuando todos han colocado jugadores pagando, se colocan los que quedaron "en paso" siguiendo el orden sin pagar monedas de oro. Esto equilibra mucho el juego, ya que si no tienes dinero para poner maestros y te ha salido pronto el maestro, después eres el primero en colocarlo gratis. 

El resto de cartas y acciones se explican claramente por sí solas. El juego funciona por sí solo a las mil maravillas. Y poco más, una vez acabada la ronda se coloca una pieza de la catedral en el medio del tablero, hasta completar la construcción en la sexta ronda. El jugador con más puntos gana.

Hasta aquí la explicación y comentarios del juego, ahora la partida (Antonio, ¿has llegado hasta aquí?). Je je je.

Una vez colocado el tablero fuimos tomando contacto con el juego siguiendo las instrucciones y realizando las primeras acciones. En la primera ronda no sabíamos muy bien qué estábamos haciendo, así que íbamos haciendo pruebas colocando las fichas más o menos al azar, salvo algún listillo.



En la fase de sacar maestros de la bolsa, a Ramón parecía que la bolsa le tenía manía. No le sálía ninguna ficha, más que al final. Pero eso tiene una cosa buena y es que así no gastaba dinero. Para opinión de todos, una de las cosas que más nos gusta de este juego es el ir sacando los maestros constructores de la bolsa. Le da emoción y estrategia, aunque alguno puede cogerse algún pequeño mosqueo ;-)



Y llegó la fase de ejecutar las acciones del tablero. La primera acción es la de las cartas de evento y nos salió una muy mala. Todos excepto Antonio nos quedamos sin uno de los artesanos, así que la cosa pintaba mal.

Después cogimos los materiales, cartas y ejecutamos las acciones de los artesanos. En ese momento, todos entendimos las mecánicas del mismo y la profundidad del juego. "Recargamos" el tablero de fichas y cartas y nos dispusimos a empezar la segunda ronda. Por aquél entonces Antonio estaba decidiéndose entre seguir durmiendo o jugar y, ante mi incredulidad ví que aún dormido prestaba atención al juego.

La Catedral ya se iba construyendo y cada uno tenía su estrategia. Ramón pilló cartas que le daban dinero desde el principio con solo coseguir metal. Yo me cogí una muy buena que me permitía tener 6 artesanos en lugar de 5, como los demás y a un personaje Tom Builder que me daba una piedra por la cara en cada ronda. Ana y Antonio no me acuerdo, la verdad. Creo que ellos iban a por madera y grava, más que a otras cosas.


 Hacia el final de la partida todos excepto Ramón nos quedamos sin dinero, como se ve en la imagen (bueno, no se ve muy bien). Por lo que lo teníamos un poco crudo.

El caso es que finalmente gané yo POR UN SOLO PUNTO!! Fue increíble. Ramón pilló mi estrategia de las piedras con lo que más puntos ganaba y me las quitaba constantemente. Además él consiguió una carta que le permitió cambiar monedas por puntos y avanzó muchísimo, pero no fue suficiente, je je je.




Ultimamente estoy que me salgo!

Bueno, este juego ha ido directamente a los "jugables" de nuestra colección. De hecho, me voy a pillar la expansión pero ya, para jugar con Nino y darle más emoción al juego, ya que en todos los foros así se recomienda.

Si quieres ahorrarte tiempo buscando información sobre el juego, te recomiendo...

Jugando con Ketty (juego base)

Jugando con Ketty (ampliación)
Reglas

TRABAJO TERMINADO!!!

Unboxing (he tenido problemas para colgarlo!)

video

 
Salu2
Mario

4 comentarios:

  1. eres un pelota... pero aún así DEVIR no te va a regalar ningún jjuego

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  2. ¿Acaso miento? Este juego nos ha encantado a todos, incluido tú Sr. Gruñón!!

    No espero que Devir me regale nada, salvo que acierte en su concurso de los miércoles, claro. Je je je

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  3. Falta indicar la duda de la carta que no queda claro si sólo da material extra si estás en el material... vaya explicación pero Mario seguro que lo entiende y lo aclara.

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  4. Efectivamente, aquí pongo el problema y la solución de la mano de DEVIR:

    Las cartas de Aliena, Richard y Tom Builder indican que recibes 1 madera / arena / piedra adicional cada ronda.

    Si por ejemplo tengo a Tom Builder y no he puesto trabajadores en la cantera... ¿recibo una piedra?

    La respuesta de DEVIR es:

    "Efectivamente, esas cartas que mencionas te dan una materia prima del tipo explicado en cada carta aunque no hayas colocado ningún trabajador en esa materia prima."

    Pero personalmente creo que no tiene ningún sentido. Si lees bien la carta da la impresión de que solo ocurre cuando pones trabajadores en esos lugares.

    Ale, a discutirlo y modificar las reglas, que para eso están!

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